Para los bancos e instituciones financieras dispuestos a actualizar sus plataformas de pagos para mantener el ritmo de la demanda de los clientes, parece que la única opción sea la de «desmantelar y sustituir».

Por supuesto, la sustitución del sistema completo tiene sus ventajas; y la solución «lista para usar» normalmente tendrá mayor soporte, estará mejor adaptada para la innovación futura y será más fácil de implementar debido a los procesos y a la formación estandarizada, pero no es la única ruta disponible.

¿No hacer nada es una opción? Sí, pero cara. El coste total de propiedad ya es alto, y aumentará debido a que los costes de soporte continuarán aumentando y las competencias específicas necesarias para mantener estos sistemas de pagos heredados funcionando son escasas.

Mejora de su tecnología de pagos: las ventajas y dificultades

La mayor ventaja es, por supuesto, el coste. El gasto de inversión a corto plazo en la mejor, en vez de la sustitución, es menor. Naturalmente, con el tiempo, a medida que se sustituyen más partes del sistema, los costes se amontonarán, pero un enfoque gradual ayudará a distribuir la inversión a lo largo del tiempo.

La reducción de riesgos asociados con una reconversión general es otro factor, aunque una preocupación infundada si se elige una plataforma probada y adecuada. Avanzar hacia lo desconocido con una tecnología totalmente nueva puede parecer como una operación a corazón abierto. Avanzando paso a paso e introduciendo servicios nuevos mejorados uno a uno puede ayudar a calmar los nervios de los reacios al riesgo.

La ventaja final es el tiempo, aunque las nuevas plataformas de pagos más intuitivas pueden implementarse en tan solo unas semanas, en el marco de una estrategia de mejora, las nuevas aplicaciones individuales pueden implementarse rápidamente, lo que significa que un sistema de pagos puede ser más competitivo en unos plazos más breves.

Hasta aquí, todo bien. No obstante, hay que tener en cuenta que a pesar de que la mejora es una opción muy creíble y rentable, si la sustitución general está fuera de alcance, el éxito dependerá completamente de la calidad de la implementación.

Del mismo modo que una plataforma heredada puede ser exigente si las competencias para darle soporte no están disponibles, también una estrategia de mejora puede crear problemas si no está en manos de expertos. Si la ruta que ha elegido es la mejora, es imprescindible que los proveedores que ha elegido tengan un historial probado de proyectos similares y años de experiencia en actualizar arquitectura heredada compleja.

Con la experiencia correcta, la tecnología heredada puede continuar siendo mantenida y compatible a medida que se añaden más aplicaciones innovadores. La «evolución» en las manos correctas puede ser un proceso optimizado y seguro.

¿Su tecnología se puede mejorar?

La clave para determinar si la mejora o la sustitución es la mejor opción para usted es evaluar el valor restante de su tecnología heredada.

Pregúntese las siguientes preguntas:

  • ¿Su plataforma de pagos continuará generando un retorno de la inversión (ROI) real?
  • ¿Es lo suficientemente flexible para continuar compitiendo, a la vez que permanece asequible?
  • ¿Existirán las competencias para continuar su mantenimiento a largo plazo?

Si la respuesta a cualquiera de estas preguntas es «no», es mejor asesorarse mejor para plantearse la sustitución.

Si se está planteando actualizar su tecnología de pagos digitales, lea primero la última guía de BPC.

En Evolution or Revolution? Choosing the right path for your legacy payments solution (¿Evolución o Revolución? Elegir la vía correcta para su solución de pagos heredada) aclaramos las opciones sobre la sustitución de sistemas. Con listas de comprobación, un análisis detallado de los costes/beneficios de la mejora frente a la sustitución y hojas de ruta para la implementación, es un manual completo para todo el que ha tomado la decisión de migrar de su tecnología heredada.

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