Estos han sido la base de los sistemas de pago en todo el mundo en las últimas tres décadas. Hoy en día, sin embargo, las instituciones financieras (FI) con las que hablamos nos cuentan que sus sistemas de pagos heredados como BASE24 Classic ya no son compatibles con sus planes para el futuro. Estos se enfrentan a vías de actualización inciertas y a elecciones difíciles al querer mantener el ritmo de los cambios en el sector.

El centro de esta cuestión es el hecho de que los proveedores originales de muchos sistemas heredados ya no ofrecen un soporte completo, lo que fuerza a las instituciones financieras a confiar en especialistas externos para mantener vivos estos sistemas envejecidos. Tomando el BASE24 Classic de ACI como ejemplo, estimamos que en el 90 % o más de los casos, el proveedor tiene poca o nula implicación en la gestión continua. Esto ha causado una personalización profunda, enormes niveles de complejidad y dependencia de terceras partes. Como consecuencia, los clientes de este producto se enfrentan a costes de soporte continuos y crecientes, una funcionalidad decadente y ninguna vía clara de actualización que les ofrezca el rendimiento y la funcionalidad que necesitan en el futuro.

¿No hacer nada es una opción? Sí, pero cara. El coste total de propiedad ya es alto, y aumentará debido a que los costes de soporte continuarán aumentando y las competencias específicas necesarias para mantener estos sistemas de pagos heredados funcionando son escasas.

Sabemos de nuestros debates con el mercado que mantener estos sistemas heredados también mantienen a las empresas financieras ancladas en el pasado. Actualmente, con las nuevas regulaciones y tecnologías que impulsan cambios rápidos en el sector, es esencial ser capaz de realizar cambios de forma rápida y fácil. Los clientes nos cuentan que las solicitudes de cambio tardan normalmente meses en procesarse, y que sin acceso al código fuente o los conocimientos técnicos en programación que se necesitan, les resulta difícil o imposible realizar los cambios ellos mismos.

Esta cuestión es especialmente urgente con los consumidores cada vez más exigentes de hoy en día. Si las empresas históricas se ven limitadas por sus sistemas existentes, las instituciones financieras rivales de evolución rápida y otros actores potenciales que no tienen tecnología heredada por la que preocuparse, se apropiarán de parte de su cuota de mercado.

Así que, ¿por qué no cambiar? Los sistemas heredados están con frecuencia muy personalizados, por lo que la perspectiva de la migración causa preocupación y resulta difícil convencer a la junta, especialmente cuando se trata del cambio. Además, con los interrogantes sobre las vías de actualización de los proveedores existentes, los clientes se enfrentan a un dilema: quedarse quietos y arriesgarse a quedarse rezagados en el mercado a medida que los costes aumentan o lo que parece ser un salto hacia lo desconocido y la realización de cambios. No sorprende que muchos se sientan entre la espada y la pared.

BPC puede ofrecer una solución a este dilema, con nuevos enfoques para la mejora de los sistemas existentes y la sustitución integral. En breve publicaremos un documento más detallado sobre esta cuestión que abarcará nuestras experiencia de las opciones, mitigación de riesgos, enfoques de casos de negocio y problemas habituales.

Nuestra próxima publicación en el blog explorará las opciones específicas para los clientes que quieren explorar la adición de nueva funcionalidad manteniendo su sistema heredado por ahora.

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